¿Y si sabe más que yo?

“De lo que tengo miedo es de tu miedo”

William Shakespeare

No había terminado la sesión aún y desde el fondo me pregunta: “¿Y si alguien sabe más que yo?”. La miro, sonrío y nos reímos… Ella se explica mejor… “Quiero decir, ya sé que hay mucha gente que sabe más que yo y de muchas cosas, pero me refiero como profesora. Si tengo que dar una clase sobre gestión administrativa y tengo un alumno que sabe más que yo, ¿qué hago?”

Mantengo la sonrisa y le replicó… “¿Qué harías tú? ¿Esconderte?¿Salir del aula?”… Siempre me he encontrado con gente maravillosa en mis cursos, con grandes conocimientos y por supuesto que sabían más que yo de muchos temas… ¿Problema? No, oportunidad. El que sabe, sabe.

En medio de una clase, saqué el tema del tabaco y entre los participantes había un médico que sabía más que yo de las consecuencias del tabaco, de las estadísticas que se manejaban, etc. Le cedí la palabra. Se explicó, lo entendimos, el grupo había aprendido. ¿Mi labor? Cerciorarme de que todo el mundo lo había entendido, matizar el vocabulario, facilitar ejemplos, etc. ¿Miedo? No, oportunidad. La pregunta no es qué hacer si un alumno sabe más que yo, sino al revés, descubrir lo que saben los alumnos y aprovecharlo. No veo en ellos un enemigo, sino un aliado. Quizás imprevisible y eso hace que tenga que estar más atento, pero también lo hace más emocionante y hace que cada sesión, módulo, curso, etc. sea siempre diferente.

Le digo: “Piensa tu miedo de otra forma.. Sí, seguro que hay alguien que sabe más… ¡qué suerte! Además vas a aprender”. No se trata de tener miedo a los participantes, sino de considerar que todo lo que saben es un recurso más en el aula.

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