Los caballos son potencia… pero hay que saber domarlos

“El conocimiento es la mejor inversión que se puede hacer.”

Abraham Lincoln

Hace unos meses que leo sobre la empresa líder del motor, Toyota. No es que yo sea un gran amante de los coches, como saben quienes me conocen, pero me empecé a interesar en sus marcas. Casi todo el mundo conoce marcas de coches y puede decir algo de ellas, aún sin saber nada o sabiendo muy poco. Yo ya sé decir alguna también.

El caso es que Toyota vive fabricando coches y más desde el 2002. Aquí está el asunto. Desde el 2002 ha crecido enormemente y ha alcanzado la cifra de vender seis millones de coches en el mundo. Crecimiento. Potencia. Velocidad. Admiración. Pero su presidente, Akio Toyoda, ha admitido un fallo: el crecimiento de la empresa les llevó a avanzar demasiado rápido y a tener problemas con la formación de sus empleados (17/03/2010). Vaya. La formación existe.

Muchas veces he tenido que escuchar que la formación no vale para nada, que es perder el tiempo… y resulta que “perdiendo el tiempo”, se evitan males futuros. Ahora Toyota tiene que hacerse cargo de la revisión de sus modelos de coches. Un mal que podría haberse evitado si la “producción” fuese acompañada siempre de un “saber producir”.

Por eso creo que Toyota nos da una lección: hay que saber domar los caballos, saber crecer, formar y estar formados. Celebro que en Toyota se den cuenta del valor de la formación porque hoy en día, ya no vale hacer por hacer, hay que saber lo que se hace.

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