Te he preguntado de qué iba la película, no que me la cuentes toda

“¡He hecho un curso de lectura rápida y he leído Guerra y Paz en veinte minutos!

Habla de Rusia.”

WOODY ALLEN

Voy a escribirlo, me apetece escribirlo. A veces hay que escribir porque apetece. Primero empieza con una pantalla en negro. Suenan una notas de piano y luego van apareciendo los nombres de los actores principales. El tipo de letra debe de ser Arial y el tamaño 50, más o menos. Las notas no las distinguí muy bien, pero creo que eran un SOL, un RE y un MI. No me hagas mucho caso de esto último. La pantalla empieza a cambiar de negro a blanco… Uy, se acabó la sesión, vaya, no dio tiempo a contaros la película, bueno, mañana más. A la misma hora y en el mismo lugar.

En fin, que querían escuchar de qué iba la película y yo venga a contarles la película entera. El caso es que es una película que me gusta mucho y todos los detalles me parecen tan interesantes… Lo malo es que son muchos. No va a dar tiempo a contarla toda, qué lástima. Y eso que hablo de la película, que si hablo del libro, no hay tiempo casi en la vida para contar todo lo que dice.

Me apetecía escribirlo, tenía que escribirlo. Lo que ocurre es que en formación pasa muchas veces que nos ponemos a contar toda la película, en vez de centrarnos en lo que hay que contar. Entramos en detalles y damos importancia a aquello que a nosotros nos ha gustado, pero olvidamos que le estamos comentando la película a otras personas. Supongo que cuando alguien me pregunta de qué va “Pájaros de papel” o “El discurso del Rey“, las últimas películas que he visto; yo intento resumir el argumento a lo esencial, la clave, lo que me ha producido interés y el porqué las recomiendo. No hablo de si aparecen los nombres al principio o al final o si de los títulos de crédito suben de forma constante al finalizar la película. No. Hablo de lo que trata, de una escena que me haya impactado, etc.

De eso se trata también cuando hablamos de formación. Un curso no es eterno, tiene un tiempo. No podemos contar todo lo que sabemos del tema o todo lo que implica el tema. Imagínate que tienes que explicar cómo gestionar recursos humanos y empiezas a hablar de la revolución neolítica y la especialización en el trabajo desde la prehistoria. Dudo que en un año o cinco años llegásemos a la Edad Media. Se pueden decir tantas cosas que el tiempo nunca nos llegaría. Hay que resumir. La palabra que yo uso es “focalizar“. Poner un foco que ilumine la parte central de lo que vamos a explicar. El foco tiene límites. La parte central queda bien iluminada, los límites quedan un poco iluminados, pero dejan ver que hay algo más fuera de ellos. Vuelvo a mi argumento. Si tengo una sesión de formación, tengo un tiempo. Si tengo que contar una película en ese tiempo, tengo que enfocar la información que voy a dar. No puedo permitirme hablar del éxito de la película o de las historias y anécdotas que pasaron durante su rodaje, tengo que decidir qué voy a contar y qué no voy a contar de la película. Al fin y al cabo, por mucho que queramos contar toda la película, siempre quedará de qué va la película.

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