Palabras que abren puertas como por ejemplo, tirar y empujar… 1,2,3 responda otra vez

“Las llaves abren puertas, pero también las cierran.”

ANÓNIMO

…”Tirar”… “Empujar”… “Ánimo”… “Suerte”… “Inténtalo”… “Vamos allá”… “A por todas”… “Es posible”… “¿Y por qué no?”…

Hace una semana me volvió a ocurrir lo mismo. Llegué a la puerta, tenía un cartel que ponía tirar y yo empujé. La puerta se quedó quieta y como quien no quiere la cosa, tiré y la puerta se abrió. A veces ocurre al revés. Llego a la puerta, pone “empujar”, tiro y no se abre… así que como el que no quiere la cosa, empujo y sí se abre. Sé que la clave está en leer, pero la costumbre me puede. Tiro cuando hay que empujar y empujo cuando tengo que tirar. Sé que no es lo mismo, aunque ambos movimientos abren puertas, pero no lo puedo evitar.

La frase no es casual, sino que la hemos estado comentando entre amigos este fin de semana. Comenzó como una broma: “¿Qué dos palabras te abren más puertas?” dijo uno de ellos. Yo contesté que “gracias y por favor”, él se rió y contestó que no, que “tirar y empujar”. Y después de reirnos de nuestros chistes malos, nos quedamos pensando en esas dos palabras. Somos formadores y de alguna forma somos orientadores. No sólo dentro del aula, sino que a veces, como el que no quiere la cosa, también somos orientadores entre amigos y personas cercanas. Así que tanto en formación como en la vida, tenemos la posibilidad de abrir puertas o de cerrarlas. Hablemos hoy de abrirlas. Pero, ¿cómo hacerlo? He ahí la cuestión. Supongamos que xisten dos métodos: tirar y empujar.

¿Qué es tirar de los alumnos/as o de las personas que orientamos, o incluso de los amigos/as? Es la acción de cogerles de la mano, abrir la puerta y decir “¡Ya está abierta!”. Tiramos de ellas, nos ponemos por delante para que pierdan el miedo y nos sigan, dejamos que confíen en nosotros y nos lanzamos. ¿Qué es empujar a los alumnos/as, a las personas que orientamos o incluso a los amigos/as? Es la acción de decirles algo para que sean capaces de abrir la puerta por sí mismos y mismas. Nos ponemos detrás y les damos el impulso necesario, les dejamos hacer y nos quedamos viendo cómo andan. ¿Qué es mejor? ¿Empujar? ¿Tirar? Depende, todo depende, según como se mire todo depende que dice la canción.

Hay personas de las que tenemos que tirar, acompañarlas, hacerles fácil el camino, darles ideas, proponerles soluciones. Con otras personas es distinto, hay que empujarlas, tentarlas, animarlas, darles un motivo para que se pongan en camino. Como no somos iguales, tenemos que apostar por “tirar” o “empujar”, porque si sólo tiramos estaremos perdiendo la capacidad de iniciativa de quien quiere que le empujen; y si sólo “empujamos”, nos estamos quedando sin los que no se atreven. Así que en orientación todo se centra en saber “tirar” y “empujar”, en abrir puertas o en dar las llaves.

La próxima vez que llegue a una puerta, leeré el cartel y como el que no quiere la cosa, sonreiré antes de abrir.

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