¿Cambias ruedas o las pinchas?

“El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender.”

PLUTARCO

La pregunta ha sido muy buena. No era exactamente así como lo dijo Mavi en la última sesión de Innocoaching, pero lo que dijo me hizo escribir esta pregunta. Te pondré en situación: cuando evalúas, ¿qué haces: cambias ruedas a las pinchas? Es decir. Cuando evalúas puedes “pinchar” a la otra persona, frenarla, dejarla tirada en el camino; o por el contrario, puedes darle nuevas “ruedas” para que evolucione, avance, camine…

Es una pregunta muy interesante para cualquiera que se dedique a la formación e incluso, para cualquier persona en su relación con otras personas.

Evaluar una acción significa establecer un valor para esa acción. Pero detrás de la acción hay una persona y según sea esa evaluación, la persona podrá sentirse “pinchada” o con las “ruedas cambiadas”. Ahí está la clave. Debemos pensar en cómo evaluamos y sobre todo, en qué conseguimos con nuestras evaluaciones. No sólo se trata de decir bien o mal, apto o no, aprobado o suspenso… Sino de qué sirve lo que decimos. Se puede decir que algo ha salido mal, que todavía no se han comprobado las aptitudes necesarias, que la decisión de que una persona tiene una competencia queda suspendida hasta que lo demuestre, pero ¿cómo lo decimos? ¿Le abrimos una nueva puerta para el aprendizaje, para que lo haga bien, para que desarrolle esas aptitudes, para que las competencias estén probadas? O por el contrario, conseguimos que la persona que lo hace mal ya no lo intente hacer bien, que vea imposible desarrollar sus aptitudes y que quede en ese estado de suspense por el resto de sus días.

El problema o la cuestión de la evaluación no sólo está en el proceso, en la herramienta que utilicemos, en los criterios, en los estándares de referencia… El problema o la cuestión está también en la finalidad, en lo que conseguimos con la evaluación. Sirve para mejorar, para llevar ruedas nuevas; o sirve para frenar, para pinchar las ruedas de quien evaluamos.

Hoy he decidido evaluarme como evaluador para saber si pincho ruedas o las cambio, ¿por qué? Porque evaluándome a mí mismo, estoy seguro de que corregiré mis errores y haré mejores evaluaciones, cambiaré mis ruedas gastadas por el tiempo por unas nuevas y seguiré avanzando. No doy consejos, pero si te apetece evaluarte, esto es lo que voy a hacer: pensaré en las situaciones en que he evaluado, pensaré en las personas que he evaluado y qué han hecho después de mi evaluación. Veré si salieron con ruedas cambiadas o con ruedas pinchadas. ¡Vamos allá!

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