Tengo un objetivo para ti

“No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige”

ARTHUR SCHOPENHAUER

Así comienza el seminario de habilidades de comunicación: ¿Qué quieres aprender? ¿Cuál es tu objetivo?… Imagínate que hoy comienzas un seminario y te hacen esa pregunta, ¿qué responderías? Tómate tu tiempo porque es el momento más importante de los que tienes por delante… ¿Por qué empieza así? Porque si yo tengo un objetivo para ti, puede estar en las antípodas de lo que quieres; mientras que si tú decides tu objetivo, será mucho más fácil conseguirlo.

Déjame ayudarte a definir tu objetivo. Una cosa es lo que vamos a hacer y otra tu objetivo. Una cosa es que hablemos, que mejoremos la pronunciación, que busquemos cambios de ritmo, que trabajemos sobre anécdotas, que mejoremos un texto, pero eso es el trabajo, la acción, el objetivo está más allá… ¿Para qué pasar todo este esfuerzo? ¿Qué buscas en realidad? ¿Seguridad, reconocimiento, entendimiento? Un objetivo es un horizonte que tiene un significado para nosotros, si lo conocemos es fácil seguir el camino para aprender, pero si no lo conocemos corremos el riesgo de ir dando volantazos y no llegar nunca a la meta.

Segunda ayuda. Un objetivo no tiene que ser impresionante para el mundo. No se trata de descubrir la vacuna contra el SIDA y hacerse un hueco en la historia. Tampoco se trata de sobresalir para que alguien se sienta orgulloso por ti. Tiene que impresionarte a ti y sólo a ti. Tiene que generar un estímulo suficiente por el que valga la pena sacrificar tu tiempo. Tu objetivo lo defines tú, tan grande o tan pequeño como quieras, porque es tu voluntad la que va a hacer que lo consigas o no.

Bien, si ya sabes lo que da sentido a tu aprendizaje y adonde estás dispuesto a llegar, ahora sólo queda comenzar a andar. Haber empezado antes, quizás hubiera significado dar marcha atrás o haber empezado en la dirección contraria. Recuerda que tú eres el protagonista de tu aprendizaje y aprenderás todo aquello que quieras aprender.

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