Crea, crea, no hace falta equipaje

“Sin duda, hay que abandonar la comodidad del campamento y adentrarse en una zona salvaje enteramente nueva y desconocida. En el proceso creador uno no sabe exactamente lo que va a suceder ni hacia donde conduce.”

 

STEPHEN COVEY

Sois como niños”. Esa fue mi frase. “Sois como niños”. Martín y Uxía me miraron sin entenderme, entre los dos no superaban los ocho años y tenían claro que eran niños, pero al momento, sonrieron y se echaron a reír, bueno, nos echamos a reír los tres. “Éramos como niños”.

Acabo de llegar de pasar un gran fin de semana de camping con unos grandes amigos y con tres joyas de niños: Martín, Uxía y Sara. Bueno con cuatro, pero Leo todavía es un bebé. Lo que tengo claro es que los niños son creativos, tienen ideas originales, establecen relaciones que no te esperas, te sorprenden, cambian el significado de las cosas con gran facilidad… Una pregunta: ¿Crees que los niños son creativos?… Te dejo responder… Y ahora, otra pregunta: ¿Alguna vez fuiste niño o niña?… Supongo que sí, por tanto, eres una persona creativa, sí, todas las personas somos creativas. Quizás no hayamos dejado desarrollar toda nuestra creatividad o tengamos miedos a sacarla a la luz, pero todas las personas tenemos ideas y podemos conectarlas de manera muy creativa.

En una de mis últimas sesiones con un directivo que tenía que presentar su empresa en encuentros de networking, me decía que él no era creativo, que hacía las cosas al estilo sota, caballo y rey. Le pregunté qué era eso de sota, caballo y rey. Me dijo que lo que siempre se hacía. Le volví a preguntar pero no por el significado, sino por qué usar las figuras de la baraja de cartas. Me dijo que era una expresión. Le pregunté por otras expresiones relacionadas con la baraja. En media hora, ya tenía un as en la manga para que su sota, caballo y rey triunfasen. Empezamos a trabajar sobre una comparación entre su empresa y una partida de tute y al final de la sesión, se sentía orgulloso de su discurso como para cantar las cuarenta. Antes de irme me dijo que nunca había imaginado que su empresa y el tute tenían tanto que ver. Me salió una sonrisa para decirle: “Bueno, quizás eres tú ese punto de unión”. Él era un gran jugador de tute y tenía varios trofeos en su casa. No se trataba de encontrar una comparación o una metáfora para su empresa, sino de buscar dentro de nosotros, de lo que nos apasiona, de nuestra capacidad de unir lo que nos gusta, de encender el hemisferio derecho, de hacer conexiones diferentes a las habituales, de crear nuevas respuestas, de salirse de lo normal, de crear, de sacar el niño que llevamos dentro. Todos somos creativos y muchas veces hay que eliminar el equipaje de adulto que llevamos en nuestra mochila que nos detiene y nos frena… Así que crea, crea, no hace falta equipaje…

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