No es una despedida, es un hasta siempre

“La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados”

Jean Paul

El miércoles pasado tuve un encuentro inesperado. Iba por la calle y de repente escuché mi nombre. Me di la vuelta y un grupo de chicos me sonreían. Les devolví la sonrisa tratando de adivinar quiénes eran, pero la memoria me falló. No es la primera vez que me pasa ni será la última, creo que la memoria falla a todas las edades. “No te acuerdas de nosotros”… Mi cara decía que no…”Era una sandía, gorda, gorda, gorda…” Con esa frase sólo podía tratarse de chicos de un campamento. Por mi mente pasaron decenas de campamentos, grupos y situaciones y en ese momento, los recordé. Campamento de Entrimo 2002, Orense, hacía diez años de aquel campamento. Ellos tenían entonces nueve y diez años, ahora estaban empezando la Universidad, así que tenía excusa para no haberlos reconocido.

Mi cara pasó de sorpresa a una alegría intensa, así que nos fuimos a tomar algo todos juntos y a revivir otra vez todo lo que había pasado hacía diez años. La memoria es extraña, no se acuerda de algo y de repente, lo recuerda todo: las tiendas, la comida, la búsqueda de superhéroes por el campamento, las olimpiadas con control antidoping, el túnel del terror en el que les dio un ataque de risa y se acabó el túnel, la excursión por las pozas, los llantos del último día… Pasamos un buen rato hablando del campamento y luego de la vida de cada uno. Me despedí de ellos y me despedí muy emocionado por los viejos tiempos.

Al volver a casa iba pensando en todos esos buenos momentos que la animación y el tiempo libre me han dado. Empecé con 15 años a dirigir grupos, allá por 1995; luego fui monitor de tiempo libre, director de campamentos a los 22 años, docente en el ciclo de animación sociocultural a los 23, coordinador de centros cívicos e incluso creé mi propia empresa de arte y animación con 28, pero éste ha sido mi último año. Juegos, manualidades, deportes, tiro con arco, canoa, rutas a caballo, esgrima, magia, senderismo, veladas, teatro, espectáculos, pasacalles, ferias, eventos, encuentros, campamentos, equipos, personas, sentimientos. Han sido 17 años en los que he aprendido mucho, en los que vivido mucho. En los que he conocido a muchas personas y sobre todo a personas que han pasado a formar parte de mi vida. Sé que son recuerdos que llevo guardados en la memoria, pero más que en la cabeza están en el corazón, porque lo que se recuerda no es tanto lo que hemos hecho como lo que hemos sentido. Por eso, en comunicación no sólo son importantes las palabras, sino lo que las palabras hacen sentir. Así que la fuerza de lo que decimos está en los que provocamos en los demás. Piensa en ello cuando te comuniques. Comunicar es sentir.

__

Mario López Guerrero. Ha desarrollado su labor profesional como Socio y Director de Velloso Gestión Creativa, Coordinador General de Campa Intervención Socioeducativa, Docente en Ciclo Superior de Animación Sociocultural, Coordinador General de la Red de Centros Socioculturales de Santiago de Compostela, Coordinador de Artestudio en eventos del ayuntamiento de A Coruña y Responsable de Animación de diferentes asociaciones y centros socioculturales. Es Master Europeo en Intervención Sociocultural, Investigador social por la Universidad de Santiago de Compostela, Experto en Animación Sociocultural por la Universidad de Coruña y Director de Actividades de Tiempo Libre.
Anuncios