Los documentales de la 2

“Pero ¿tú ves los documentales de la 2?”
CHICO

Las conversaciones se contagian. Es cierto. Lo he comprobado ayer. Estábamos reunidos en una cafetería creando un nuevo modelo de empresa en donde se diseñan los grandes proyectos, es decir, en una servilleta (¡Benditas servilletas!) y de pronto, se hace un silencio en el café y unas mesas más adelante se escucha a un chico diciéndole al otro: “Pero, ¿tú ves los documentales de la 2?”.

El café en silencio y todas las miradas dirigidas a su mesa con una sonrisa de complicidad. Vuelve el ruido a las mesas y en más de una, les pasó lo mismo que a nosotros… Efectivamente, nos pusimos a hablar de los documentales de la 2 y los nuevos formatos de documentales, incluso de que hay un canal temático nuevo que sólo emite documentales. Nos habíamos contagiado de la conversación de aquella mesa de los dos chicos. Y continuamos hablando de la tele y de los treinta y pico canales que tenía uno, de los ciento doce que tenía otro, de canales que yo desconocía y canales que nunca hubiera imaginado. Y llegó la pregunta: “Pero ¿tú ves todos los canales?” La pregunta fue buena y la respuesta quedó en que todos veíamos cinco o seis canales y por el resto pasábamos por encima. “¡Qué curioso!” – dije yo – “Igual que cuando nos comunicamos”. Me miraron extrañados. “¿De qué hablas?” decían sus caras. “Que hacemos caso a unos cuantos canales porque nos gustan o nos interesan y eliminamos los demás de nuestra mente, los suprimimos. Y cuando nos comunicamos hacemos lo mismo, atendemos a lo que nos gusta o interesa y eliminamos el resto de la información, nos pueden decir doscientas cuarenta palabras, que nosotros nos quedamos sólo con las veinte que queremos”. Intenté explicarme pero ya era tarde, me habían tildado de friki y me dijeron: “ya lo leeremos en tu blog”.

Así que esta entrada va por ellos. Somos como la TDT. Cuando hablamos somos como un listado de canales de televisión y quien nos escucha elige lo que le gusta y atiende y pasa de largo de lo que no le gusta y lo suprime. Esa capacidad de selección que nos permite no agobiarnos porque sería imposible almacenar toda la información que recibimos (unos 2.000.000 de datos por segundo) tiene una contrapartida que es la “supresión” y a veces suprimimos de las conversaciones lo que no debemos. Y lo peor de todo es que cuando contamos nuestra versión de la conversación que hemos tenido, aquello que suprimimos se hace contagioso y la persona que nos oye decide seguir suprimiendo datos. En fin, es el juego del teléfono estropeado y de por qué a veces no nos entendemos. Seleccionamos y suprimimos. Sólo sabiendo que suprimimos mucha de la información que nos cuentan, estaríamos más preparados para entendernos y decir “es cierto, me lo dijiste” en lugar de enfadarnos y decir “eso no me lo dijiste”. Queda dicho.

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PD. Para la gente que no sea de España, los documentales de la 2 hace referencia al canal 2 de Televisión Española y a bromas generalizadas del tipo “Documentales de la 2, tu siesta perfecta” o “Documentales de la 2, fomentando el sueño desde tiempos inmemoriables”.

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